Te acaban de poner los brackets, llega la hora de comer y de repente todo parece una amenaza: el bocadillo, la manzana, los frutos secos del aperitivo. No sabes si puedes darle un mordisco a algo normal o si vas a despegar un bracket al primer intento.
La duda que aparece es sencilla: qué puedo comer y qué conviene dejar de lado. En la clínica dental Escanilla Casal, en Mollet del Vallès, te lo explicamos con calma para que comas tranquilo durante todo el tratamiento.
Antes de seguir leyendo
¿Puedes comer eso con brackets?
Responde a tres preguntas rápidas y te orientamos sobre tu caso.
Llevas tiempo con el aparato y comes con cuidado. Lo más probable es que puedas seguir con una dieta casi normal; si dudas con algún alimento, lo vemos en la próxima revisión.
Llevas pocos días o sueles comer cosas duras o pegajosas. Conviene ajustar un poco la dieta estos días para no despegar nada.
Se te ha despegado un bracket o se te clava un alambre. En ese caso conviene que lo revisemos sin dejarlo pasar.
Orientación general a partir de lo que cuenta el artículo: no sustituye a una revisión en la clínica.
Por qué la comida importa con brackets
Los brackets son piezas pequeñas pegadas a cada diente y unidas por un alambre. Esa unión es lo que mueve los dientes poco a poco, y también lo que hace que la comida importe: un bocado en el sitio equivocado puede despegar una pieza o doblar el alambre.
No es que los brackets sean frágiles. Aguantan bien el día a día, pero están pensados para una fuerza concreta y en una dirección. Cuando les llega un golpe seco, como el de un fruto seco o un hueso, es cuando saltan.
Por eso comer con ortodoncia va menos de prohibir y más de adaptar. La mayoría de los problemas vienen de un puñado de alimentos y de una costumbre: morder con los dientes de delante en lugar de con las muelas.
Los grupos de alimentos y qué hacer con cada uno
No todos los alimentos dan los mismos problemas. Estos son los grupos con los que conviene tener claro qué hacer. Tócalos para ver cuáles son seguros y cuáles tomar con cuidado.
Toca cada grupo y mira qué hacer
Blandos y seguros
Pasta, arroz, huevo, pescado, carne picada, verdura cocida, yogur, queso, plátano o legumbres. Son la base cuando llevas brackets: alimentan bien y no fuerzan el aparato.
Duros y crujientes
Frutos secos, hielo, cortezas, pan muy tostado, palomitas sin abrir o huesos de aceituna. Son los que con más facilidad despegan un bracket o doblan el alambre, y conviene dejarlos de lado.
Pegajosos
Caramelos masticables, chicles, regaliz, turrón blando o toffees. Se enganchan en brackets y gomas y, al tirar para quitarlos, pueden arrancar un bracket.
Para morder entero
Manzana, pera, bocadillos, pizza por el borde o mazorca de maíz. No es que no puedas, pero mejor cortarlos a trozos pequeños y masticar con las muelas, no con los dientes de delante.
Azúcar y bebidas
Refrescos, zumos azucarados, bollería y dulces. Con el aparato cuesta más limpiar bien, así que el azúcar que se queda alrededor de los brackets favorece manchas y caries.
Y hay un grupo que da más guerra de lo que parece: lo que deja hebras, como la carne fibrosa o ciertas verduras crudas, que se quedan atrapadas entre bracket y bracket. En la práctica, casi todo se puede comer si lo adaptas: cortando, cociendo un poco más o dejándolo para más adelante.
Por qué algunos alimentos dañan el aparato
Las razones suelen mezclarse, pero estas son las principales.
Morder cosas muy duras
Los frutos secos, el hielo, las cortezas duras o un hueso de aceituna concentran mucha fuerza en un punto pequeño. Es la forma más habitual de que un bracket salte de golpe.
Alimentos pegajosos
El chicle, los caramelos masticables o el turrón blando se pegan al aparato y, al tirar para quitarlos, arrastran el bracket o deforman el alambre.
Morder con los dientes de delante
Dar un bocado directo a una manzana, a un bocadillo o a una pizza carga los brackets de los incisivos, que son los que peor aguantan esa fuerza hacia fuera.
Comida fibrosa que se enreda
La carne con hebras, el apio o las verduras muy crudas dejan hilos que se quedan entre los brackets. No rompen el aparato, pero complican la limpieza.
Azúcar que se queda alrededor
Los dulces y las bebidas azucaradas dejan restos pegados al aparato. Donde no llega bien el cepillo, el azúcar favorece manchas blancas y caries alrededor del bracket.
La dieta en los primeros días y en el resto del tratamiento
No se come igual el primer día que a los dos meses. Conviene distinguir las etapas para no pasarlo peor de lo necesario ni forzar el aparato.
Mueve la etapa del tratamiento
Primeros días
Las primeras jornadas los dientes molestan y cuesta masticar. Es el momento de tirar de purés, sopas, yogur, huevo y pasta bien blanda.
Tras cada ajuste
Cada vez que se ajusta el aparato vuelve algo de molestia durante uno o dos días. Conviene volver a lo blando esos días y a temperaturas suaves.
Resto del tratamiento
Cuando ya te has acostumbrado, la dieta se parece a la de siempre, solo que evitando lo duro y lo pegajoso y cortando a trozos lo que haya que morder.
¿Cuándo conviene pedir cita?
No todo es dejar de comer: muchas veces basta con adaptar. Marca lo que te esté pasando y te orientamos.
Marca lo que te suene
Si no marcas ninguna, vas bien. Sigue con una dieta cuidadosa y las revisiones al día.
Una o dos cosas no son una urgencia, pero conviene comentarlas en tu próxima revisión para que no vayan a más.
Si marcas varias, sobre todo si hay algo suelto o que pincha, pide cita para que lo revisemos cuanto antes.
Si el que lleva los brackets es tu hijo, estas mismas señales valen: un bracket flojo o un alambre que pincha son motivo de revisión aunque coma con normalidad.
Cómo comer con brackets, paso a paso
No hay una norma única para todos. Depende de cuánto tiempo lleves, del tipo de aparato y de si ha pasado algo con un bracket. Por eso lo mejor es ir por partes.
Elige el caso que más se parece al tuyo
Toca comer blando unos días hasta que baje la molestia.
Ver qué comer los primeros díasPuedes comer casi de todo, evitando lo duro y lo pegajoso.
Ver el día a díaConviene saber qué hacer hasta que podamos revisarlo.
Ver qué hacerOrientación general: lo que encaja en tu caso se ve en la revisión.
Los primeros días: dieta blanda
Las primeras jornadas con el aparato los dientes están sensibles y masticar cuesta. Tira de sopas, cremas de verdura, purés, huevo revuelto, yogur, plátano, pasta y arroz bien cocidos. Todo a trozos pequeños y a temperatura suave, ni muy caliente ni muy frío.
Esa molestia de los primeros días es normal y va cediendo sola. Si quieres saber hasta cuándo es esperable y cómo llevarla mejor, lo contamos en esta guía sobre las molestias de los primeros días con brackets.
El resto del tratamiento: qué sí y con cuidado
Cuando te acostumbras, la lista de lo prohibido es más corta de lo que parece. Casi todo se puede comer si cortas a trozos pequeños, masticas con las muelas y dejas de lado lo muy duro y lo pegajoso. La manzana, en gajos; el bocadillo, a pedacitos; los frutos secos, mejor molidos o en crema.
El cuidado va de la mano de la limpieza y de no saltarte las revisiones, que es lo que mantiene el tratamiento dentro de los plazos previstos. Si tienes curiosidad por cuánto puede durar el tuyo, lo explicamos en cuánto dura la ortodoncia, y puedes ver las distintas opciones en los tipos de ortodoncia en Mollet del Vallès.
Arrastra para ver qué fuerza más el aparato
El esquema ordena los alimentos según cuánto fuerzan el aparato. Es orientativo y no sustituye lo que te indiquemos en tu caso.
Si se suelta un bracket o pincha un alambre
Si un bracket se despega pero sigue sujeto al alambre, no pasa nada grave: no lo fuerces, procura masticar por el otro lado y pide cita para recolocarlo. Si un alambre se ha soltado por detrás y te pincha, puedes taparlo con un poco de cera de ortodoncia mientras tanto.
Lo que no conviene es dejarlo correr muchos días, porque un bracket flojo no mueve bien el diente y el tratamiento se alarga. Ante la duda, escríbenos o pide cita y lo vemos. Nunca cortes un alambre por tu cuenta en casa.
Además, con el aparato la limpieza se vuelve clave: donde se queda la comida es donde aparecen los problemas. Para eso ayuda usar bien el cepillo de ortodoncia, algo que explicamos en cómo usar el cepillo de ortodoncia. El resultado depende de la constancia de cada persona.
Tres ideas que oímos en consulta
En resumen
Con brackets puedes comer casi de todo si evitas lo duro (frutos secos, hielo, cortezas) y lo pegajoso (chicles, caramelos masticables), y cortas a trozos lo que se muerde entero. Los primeros días y tras cada ajuste, dieta blanda; el resto del tratamiento, casi normal con cuidado.
Si se suelta un bracket o un alambre pincha, no lo fuerces y pide cita. Si quieres, en la clínica dental Escanilla Casal, en Mollet del Vallès, lo vemos contigo y te orientamos en tu caso.
Preguntas frecuentes sobre qué comer con brackets
Mejor no. El chicle se pega al aparato y a las gomas, y al tirar puede despegar un bracket o doblar el alambre. Es preferible evitarlo durante todo el tratamiento.
Entera no conviene, porque morder con los dientes de delante fuerza los brackets. Cortada en gajos y masticada con las muelas, sí. Lo mismo vale para la zanahoria o el bocadillo.
Si sigue sujeto al alambre, no lo fuerces, mastica por el otro lado y pide cita para recolocarlo. No es una urgencia, pero conviene no dejarlo muchos días porque el diente deja de moverse bien.
Con moderación. El azúcar y el ácido se quedan alrededor de los brackets, donde cuesta limpiar, y favorecen manchas y caries. Mejor agua y, si tomas algo dulce, cepíllate después.
Suele bastar con los primeros dos o tres días y uno o dos tras cada ajuste, hasta que baje la molestia. A partir de ahí la dieta vuelve a ser casi normal, con las precauciones de siempre.
Escanilla Casal, Mollet del Vallès
Come tranquilo durante el tratamiento
Si algo de lo que has leído te genera dudas con tu aparato, no hace falta que lo resuelvas solo. Pide una cita de valoración en Mollet del Vallès y lo vemos contigo con calma.
- Dónde
- Av. Burgos 21, 2º 1ª, 08100 Mollet del Vallès
- Teléfono
- 935 93 44 54
- Cita
- Valoración en la clínica, sin compromiso de tratamiento
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