El dentista ha mirado la boca de tu hijo y ha dicho que el paladar es estrecho, que hay una mordida cruzada o que no habrá sitio para los dientes definitivos. Y entre esas palabras aparece una que no esperabas: expansor de paladar. Te vas a casa con la idea y con un montón de preguntas.
Qué es exactamente, a qué edad se pone, cuánto se lleva y si molesta. En la clínica dental Escanilla Casal, en Mollet del Vallès, lo vemos con calma y te lo explicamos paso a paso.
Antes de seguir leyendo
¿El expansor es para tu hijo?
Responde a tres preguntas rápidas y te orientamos sobre su caso.
Por lo que cuentas, no aparecen señales claras de que el paladar vaya estrecho. Puede que no haga falta nada; si algo te preocupa, lo valoramos contigo en consulta.
Hay alguna señal, como una mordida cruzada o respirar por la boca. Conviene mirarlo mientras el niño crece, que es cuando más fácil resulta.
Aparecen varias señales a la vez. En ese caso conviene una valoración pronto, porque el expansor funciona mejor durante el crecimiento.
Orientación general a partir de lo que cuenta el artículo: no sustituye a una revisión en la clínica.
Qué es un expansor de paladar
El expansor de paladar es un aparato de ortopedia que se coloca en el cielo de la boca para ensanchar poco a poco el maxilar de arriba. Aprovecha que, en los niños, los dos huesos del paladar todavía no están soldados del todo por el centro.
Al activarlo un poquito cada día, separa con suavidad esa unión central y deja que el hueso gane anchura. No mueve un diente suelto: ensancha toda la base sobre la que se colocan los dientes de arriba.
No es lo mismo que unos brackets. El expansor trabaja sobre el hueso mientras aún es moldeable; por eso la edad importa tanto y por eso se habla de él sobre todo en niños.
En qué casos se pone
No todos los niños lo necesitan. Estos son los motivos por los que suele plantearse. Toca cada caso para ver qué ocurre.
Toca cada caso y mira qué pasa
Paladar estrecho
El paladar es más angosto de lo esperado y el maxilar de arriba queda estrecho respecto al de abajo. El expansor gana la anchura que falta de forma gradual.
Mordida cruzada
Algunos dientes de arriba muerden por dentro de los de abajo, en un lado o en los dos. Al ensanchar el maxilar, los dientes vuelven a encajar por fuera, como deben.
Falta de espacio
Los dientes definitivos empujan para salir y no encuentran sitio. Ganar anchura en el paladar crea espacio y a veces evita tener que quitar alguna pieza más adelante.
Respirar por la boca
Un paladar estrecho suele ir unido a una nariz por la que entra poco aire. Al ensancharlo, muchas veces mejora el paso del aire, algo que siempre se valora también con el especialista.
A menudo estos motivos se mezclan: un paladar estrecho que viene con mordida cruzada y con respirar por la boca es una combinación de lo más habitual.
Por qué el paladar se queda estrecho
Las razones suelen mezclarse, pero estas son las principales.
Herencia y forma de la cara
Gran parte del tamaño del paladar y de los huesos de la cara se hereda. Si en la familia hay paladares estrechos o mordidas parecidas, es fácil que el niño lo repita.
Chupete y dedo mantenidos
El chupete o el dedo más allá de cierta edad empujan el paladar hacia arriba y hacia dentro, y lo estrechan. El hueso aún es moldeable y cede a esa presión repetida.
Respirar por la boca
Cuando el niño respira por la boca muchas horas, la lengua baja y deja de empujar el paladar hacia los lados. Sin ese apoyo, el paladar crece más estrecho y más alto.
Amígdalas o vegetaciones grandes
Cuando las amígdalas o las vegetaciones son grandes, obligan al niño a respirar por la boca. Por eso a veces conviene que lo valore también el otorrino.
Forma de tragar y postura de la lengua
Si la lengua empuja hacia delante al tragar en vez de apoyarse en el paladar, el hueso no recibe el estímulo que lo ensancha y tiende a quedarse angosto.
A qué edad se pone el expansor
El expansor aprovecha que el paladar todavía no está soldado por el centro. Por eso el mejor momento es antes de que esa unión se cierre, algo que suele ocurrir hacia el final de la adolescencia.
No hay una edad exacta igual para todos, pero conviene una primera revisión de ortodoncia pronto, hacia los primeros años de colegio, para ver cómo crece y decidir si hace falta y cuándo.

Mueve la edad del niño
Antes de los 6 años
Es el momento de vigilar hábitos como el chupete o el dedo y de fijarse en si respira por la boca. A veces ya se ve que el paladar va estrecho.
Entre los 6 y los 11 años
Suele ser la mejor etapa para el expansor: el paladar todavía se ensancha con facilidad porque la unión central sigue abierta.
Adolescencia
La unión del paladar empieza a cerrarse. El expansor aún se valora en algunos casos, y cuando ya ha cerrado se estudian otras opciones con el especialista.
Señales para revisar el paladar
No hace falta esperar a que algo duela para mirar cómo va el paladar. Estas señales son un buen motivo para revisarlo con calma.
Marca lo que te suene
Si no marcas ninguna, lo más probable es que el paladar vaya bien. Si aun así hay algo que te preocupa, puedes comentarlo en una revisión.
Una o dos señales no son un problema grande, pero sí merece la pena mirarlo. Una revisión aclara si conviene hacer algo o solo seguir atentos.
Si marcas tres o más, conviene pedir una valoración sin dejarlo pasar, porque el expansor funciona mejor durante el crecimiento.
Señales como respirar por la boca o roncar conviene mirarlas aunque los dientes parezcan estar bien, porque a veces un paladar estrecho está detrás.
Cómo es el tratamiento con expansor
No hay una única respuesta. Depende de la edad, de cuánto haya que ensanchar y de si la unión del paladar sigue abierta. Por eso, antes de nada, se hace un estudio con fotos, radiografías y escáner para decidir con criterio.
Elige el caso que más se parece al vuestro
Se ensancha el paladar mientras el hueso todavía es moldeable, que es cuando mejor responde.
Ver cómo funciona el expansorTras ensanchar, muchas veces viene una segunda fase para terminar de colocar los dientes.
Ver qué pasa despuésSi la unión del paladar ya se está cerrando, el caso se valora aparte con el especialista.
Ver esta situaciónOrientación general: qué vía encaja se decide con la valoración delante.
Cómo funciona el expansor
El expansor va fijado a algunas muelas de arriba y lleva un tornillo en el centro. Cada día, en casa, se le da una pequeña vuelta con una llave especial; eso separa la unión del paladar una fracción de milímetro y, sumado día a día, gana la anchura que hace falta.
La fase de activación suele durar unas semanas. Después el aparato se queda un tiempo más sin activar, sujetando, para que el hueso nuevo se asiente. En total se llevan unos meses, y el tiempo exacto depende de cada caso y lo marca el plan de ortodoncia.
Qué pasa después del expansor
Ganar anchura en el paladar es la base, pero a veces no basta para dejar los dientes bien colocados. Cuando hace falta, llega una segunda fase con ortodoncia para terminar de colocarlos, ya sea en ese momento o más adelante.
Si quieres una idea de tiempos, en este artículo contamos de qué depende cuánto dura la ortodoncia. Lo que encaje en el caso de tu hijo lo repasamos en la consulta.
Arrastra para ver cómo se ensancha
El esquema enseña cómo gana anchura el paladar. Es orientativo y no sustituye una valoración.
Cuando el paladar ya ha cerrado
En adolescentes mayores, cuando la unión central del paladar ya se ha soldado, el expansor clásico pierde eficacia. En esos casos se valoran otras opciones de la mano del especialista, que decide qué está indicado.
Además, al ensanchar el paladar se atiende lo que suele ir unido: la mordida cruzada o el respirar por la boca. El resultado depende de la valoración individual de cada niño.
Tres ideas que oímos en consulta
En resumen
El expansor de paladar es un aparato que ensancha poco a poco el maxilar de arriba aprovechando que, en los niños, la unión central del paladar todavía está abierta. Se plantea sobre todo ante un paladar estrecho, una mordida cruzada, falta de espacio para los dientes o cuando el niño respira por la boca.
El mejor momento es durante el crecimiento, así que no conviene dejarlo pasar. Si quieres salir de dudas, pide una cita de valoración en la clínica dental Escanilla Casal, en Mollet del Vallès, y lo miramos con tu hijo.
Preguntas frecuentes sobre el expansor de paladar
La mayoría de los niños nota presión los primeros días y una molestia leve al activarlo cada día, que pasa en unos minutos. Se suele tolerar bien y en poco tiempo se acostumbran a llevarlo y a comer con él.
La activación dura unas semanas y después el aparato se mantiene unos meses sin activar para que el hueso se asiente. En total suelen ser varios meses, aunque el tiempo exacto depende de cada caso.
Funciona mejor mientras la unión del paladar sigue abierta, sobre todo entre los seis y los once años. En la adolescencia aún se valora en algunos casos, y cuando el paladar ya ha cerrado se estudian otras opciones.
Los primeros días es normal notar la lengua rara, cecear un poco o que cueste comer. En pocos días la mayoría de los niños se adapta y vuelve a hablar y comer con normalidad.
Si la ventana del crecimiento se cierra, ensanchar el paladar se vuelve más complicado y a veces se necesitan otras opciones. Por eso conviene valorarlo pronto, aunque no siempre haga falta tratarlo.
Escanilla Casal, Mollet del Vallès
Miremos juntos el paladar de tu hijo
Si algo de lo que has leído os suena, no hace falta que lo resolváis solos. Pide una cita de valoración en Mollet del Vallès y lo vemos con calma.
- Dónde
- Av. Burgos 21, 2º 1ª, 08100 Mollet del Vallès
- Teléfono
- 935 93 44 54
- Cita
- Valoración en la clínica, sin compromiso de tratamiento
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