Te miras al espejo y los dientes de arriba parecen más separados que antes, o notas que uno se ha ido abriendo poco a poco. Al mismo tiempo las encías te sangran al cepillarte y las sientes más bajas, con el diente más largo. Y entonces aparece la pregunta: si tengo las encías así, ¿puedo ponerme ortodoncia?
Es una duda muy razonable. En la clínica dental Escanilla Casal, en Mollet del Vallès, lo vemos contigo con calma y te explicamos en qué orden se hacen las cosas.
Antes de seguir leyendo
¿Están tus encías listas para la ortodoncia?
Responde a tres preguntas rápidas y te orientamos sobre tu caso.
Por lo que cuentas, tus encías parecen sanas. En ese caso, la ortodoncia suele poder plantearse sin pasos previos, aunque una revisión de las encías antes de empezar nunca sobra.
Notas sangrado o que los dientes se han movido. Conviene revisar cómo están las encías antes de mover ningún diente, para hacer las cosas en orden.
Si ya te han hablado de periodontitis o pérdida de hueso, lo más probable es que primero haya que estabilizar la encía y después plantear la ortodoncia. Conviene valorarlo sin esperar.
Orientación general a partir de lo que cuenta el artículo: no sustituye a una revisión en la clínica.
¿Se pueden mover los dientes con las encías dañadas?
La respuesta corta es que sí, en muchos casos se puede, pero con una condición importante: la enfermedad de las encías tiene que estar controlada antes de empezar a mover los dientes. No es un capricho, es lo que marca la diferencia entre un tratamiento que va bien y uno que hace daño.
La periodontitis es una infección que destruye poco a poco el hueso y los tejidos que sujetan el diente. Cuando ese soporte se pierde, los dientes se aflojan, se separan y se desplazan solos. Por eso muchas personas con periodontitis acaban con los dientes torcidos o abiertos sin haber recibido nunca un golpe.
Mover un diente con la encía todavía inflamada es arriesgado, porque la ortodoncia aplica fuerzas y, sobre un hueso que se está perdiendo, esas fuerzas pueden acelerar el daño. En cambio, con la encía estabilizada, esos mismos dientes se pueden recolocar de forma controlada y con seguimiento. El tratamiento requiere siempre una valoración médica previa e individualizada.
En qué situación está tu encía
No todas las encías dañadas están igual, y eso cambia lo que se puede hacer. Toca cada caso para ver en qué punto está la encía y qué implica para la ortodoncia.
Toca cada caso y mira qué implica
Encía sana
La encía está firme, rosada y no sangra. El hueso que sujeta el diente está completo. Es la situación ideal para plantear una ortodoncia sin pasos previos.
Periodontitis controlada
Hubo periodontitis, pero el tratamiento de las encías ha frenado la infección: ya no sangran y la pérdida de hueso se ha detenido. En este punto suele ser posible empezar a mover los dientes con seguimiento.
Periodontitis activa
La encía sigue inflamada, sangra y hay bolsas donde se acumulan las bacterias. Aquí no se mueve ningún diente todavía: primero hay que tratar la infección y volver a valorar.
Encía retraída
La encía se ha bajado y deja el cuello del diente al descubierto. La ortodoncia es posible, pero se planifica con cuidado para no tensar aún más una encía que ya es fina.
Pérdida de hueso
Cuando ya se ha perdido parte del hueso de soporte, los dientes se mueven con más facilidad. Se puede tratar, pero con fuerzas suaves, controles frecuentes y objetivos realistas.
En una misma boca suelen juntarse varias de estas situaciones: unos dientes con la encía sana y otros con el soporte ya tocado. Por eso la ortodoncia con periodontitis se planifica diente a diente y no con una receta única.
Por qué la periodontitis mueve los dientes
Entender por qué se desplazan ayuda a ver por qué el orden del tratamiento importa tanto. Estas son las razones que más vemos.
Pérdida del hueso de soporte
El diente se sujeta en el hueso como un poste en la tierra. Cuando la periodontitis destruye ese hueso, el diente pierde anclaje y empieza a inclinarse o a moverse con la masticación.
Inflamación activa de las encías
Mientras la encía está inflamada, los tejidos están blandos y el diente tiene menos sujeción. Añadir fuerzas de ortodoncia en ese momento empeora la pérdida en lugar de corregir nada.
La fuerza de la mordida sobre dientes debilitados
Si un diente ha perdido soporte, la presión normal de morder lo sobrecarga y lo va empujando. Esa fuerza del día a día basta para abrir o inclinar las piezas con el tiempo.
El empuje de la lengua y los huecos
Cuando faltan dientes o hay espacios, la lengua tiende a apoyarse ahí y empuja. Sobre dientes ya debilitados, ese empuje constante acelera el desplazamiento.
Piezas perdidas que no se reponen
Al perder un diente y no reponerlo, los de al lado se inclinan hacia el hueco y el de enfrente se mueve buscándolo. En una boca con periodontitis ese efecto va más rápido.
Las fases del tratamiento
La ortodoncia con periodontitis no es un único paso, sino una secuencia con un orden que no conviene saltarse. Primero se estabiliza la encía, luego se mueven los dientes y después se mantiene lo conseguido.
Cada fase tiene su momento y sus controles. Avanzar a la siguiente antes de tiempo es justo lo que pone en riesgo el resultado.
Recorre las fases del tratamiento
Estabilizar la encía
Se trata la periodontitis para frenar la infección: limpieza profunda, control de la placa y revisión de que ya no sangra ni avanza la pérdida de hueso.
Mover los dientes
Con la encía controlada se coloca la ortodoncia y se mueven los dientes con fuerzas suaves, revisando de cerca que la encía sigue estable en cada cita.
Mantener
Al terminar llegan los retenedores y un mantenimiento periodontal más frecuente, porque una boca que ha tenido periodontitis necesita vigilancia continua.
¿Cuándo conviene revisar las encías antes de la ortodoncia?
Si estás pensando en alinearte los dientes, estas señales son motivo para mirar antes cómo están las encías. No para asustarse, sino para hacer las cosas en orden.
Marca lo que te suene
Si no marcas ninguna, es buena señal para plantear la ortodoncia. Aun así, una revisión de las encías antes de empezar nunca sobra.
Una o dos señales merecen una revisión de las encías antes de mover ningún diente. Así se hace en el orden correcto.
Si marcas tres o más, conviene valorar las encías cuanto antes: lo más probable es que haya que estabilizarlas antes de la ortodoncia.
Lo importante es no empezar a mover los dientes sin saber cómo está el soporte que los sujeta.
Cómo se trata la ortodoncia con periodontitis
No hay una sola respuesta: depende de cómo estén las encías, de cuánto soporte queda y de qué dientes se quieren mover. Por eso se empieza siempre por un estudio con radiografías y una valoración de las encías.
Elige el caso que más se parece al tuyo
Primero se trata la periodontitis; la ortodoncia espera a que la encía esté estable.
Ver cómo se estabiliza la encíaCon la encía controlada, los dientes se recolocan con fuerzas suaves y controles frecuentes.
Ver cómo se mueven los dientesDurante y después del tratamiento, el mantenimiento de las encías es parte del plan.
Ver el mantenimientoOrientación general: qué vía encaja se decide con la valoración delante.
Primero estabilizar la encía
Antes de pensar en mover nada, se trata la periodontitis. Esto incluye una limpieza profunda por debajo de la encía, enseñar la técnica de higiene y, en algunos casos, un tratamiento más específico de las encías. Puedes ver en qué consiste en la página de tratamiento de periodontitis en Mollet del Vallès.
Solo cuando la encía deja de sangrar y la pérdida de hueso se ha detenido tiene sentido pasar a la ortodoncia. Si notas que las encías sangran al cepillarte, es la primera señal de que todavía no es el momento.
Mover los dientes con la encía controlada
Con la infección frenada, los dientes se mueven poco a poco y con fuerzas más suaves de lo habitual, precisamente porque el soporte es menor. Se puede hacer con brackets o con alineadores transparentes, y en encías delicadas estos últimos facilitan la higiene diaria. Tienes más detalle en ortodoncia invisible para adultos y en los distintos tipos de ortodoncia que valoramos según el caso.
A veces la ortodoncia incluso ayuda: al recolocar dientes muy inclinados, se reparte mejor la fuerza de la mordida y se facilita la limpieza. Si algún diente estaba muy suelto, se valora antes si conviene conservarlo; puedes leer más en qué significa un diente flojo en adultos.
Arrastra para ver cuánto soporte queda
El esquema enseña cuánto hueso sujeta el diente. Es orientativo y no sustituye una valoración.
Mantenimiento durante y después
Una boca que ha tenido periodontitis no se cura del todo, se controla. Por eso, durante la ortodoncia y al terminar, las revisiones de las encías son más frecuentes y la higiene en casa es parte del tratamiento, no un añadido.
Al quitar la ortodoncia llegan los retenedores, que aquí cumplen doble función: mantienen los dientes en su sitio y evitan que vuelvan a desplazarse si la encía se resiente. Si la encía se ha retraído, se vigila especialmente; lo explicamos en por qué se retraen las encías y qué se puede hacer. El resultado depende de la valoración individual de cada persona.
Tres ideas que oímos en consulta
En resumen
Sí se pueden mover los dientes aunque las encías estén dañadas, pero con un orden que no conviene saltarse: primero se estabiliza la periodontitis, después se mueven los dientes con fuerzas suaves y controles frecuentes, y siempre se acompaña de un mantenimiento de las encías continuado.
Si tienes las encías tocadas y te gustaría alinear los dientes, lo que ayuda es verlo con calma. Pide una cita de valoración en la clínica dental Escanilla Casal, en Mollet del Vallès, y lo miramos contigo.
Preguntas frecuentes sobre la ortodoncia con periodontitis
En muchos casos sí, siempre que la enfermedad de las encías esté controlada antes de empezar. Con la encía estable y fuerzas suaves, los dientes se pueden recolocar. Lo adecuado en tu caso se decide con una valoración.
Primero la encía. Se trata la periodontitis hasta que deja de sangrar y la pérdida de hueso se detiene, y solo entonces se empiezan a mover los dientes. Saltarse ese orden es lo que pone en riesgo el resultado.
No tienen por qué si la encía está controlada y se mantiene una buena higiene. El riesgo aparece cuando se mueven dientes con la encía inflamada o cuando se descuida la limpieza. Por eso se revisa en cada cita.
En muchos casos son una buena opción, porque se pueden quitar para cepillarse y eso facilita mantener la encía sana. Si encajan mejor los alineadores o los brackets depende del caso y se ve en el estudio.
Revisiones de las encías más frecuentes de lo habitual para comprobar que siguen estables, limpiezas de mantenimiento y una higiene cuidada en casa. Una boca que ha tenido periodontitis necesita seguimiento también al terminar.
Escanilla Casal, Mollet del Vallès
Miremos juntos tus encías y tu ortodoncia
Si algo de lo que has leído te suena, no hace falta que lo resuelvas solo. Pide una cita de valoración en Mollet del Vallès y lo vemos contigo con calma.
- Dónde
- Av. Burgos 21, 2º 1ª, 08100 Mollet del Vallès
- Teléfono
- 935 93 44 54
- Cita
- Valoración en la clínica, sin compromiso de tratamiento
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Tus encías y tu ortodoncia, según lees





