Cortas un bocadillo con los dientes de delante y notas que no acaban de cortar, que se escurre. O te muerdes la mejilla por dentro sin querer, siempre en el mismo sitio. En una foto de perfil ves que la barbilla va un poco adelantada, o quizá demasiado atrás. Son detalles pequeños y, a menudo, tienen que ver con cómo encaja tu mordida.
La duda que aparece es sencilla: mi mordida es normal o convendría mirarla. En la clínica dental Escanilla Casal, en Mollet del Vallès, lo vemos contigo con calma y te explicamos qué está pasando.
Antes de seguir leyendo
¿Cómo encaja tu mordida?
Responde a tres preguntas rápidas y te orientamos sobre tu mordida.
Tu mordida es la de siempre y no notas señales raras. Puede que sea solo una cuestión estética o que no necesites nada; si te preocupa algo, lo valoramos contigo.
Notas que cuesta cortar con los dientes de delante o que la mordida ha cambiado. Conviene revisar qué está pasando para no dejarlo correr.
Hay desgaste, chasquidos o molestias en la mandíbula. En ese caso conviene una valoración sin esperar demasiado.
Orientación general a partir de lo que cuenta el artículo: no sustituye a una revisión en la clínica.
Qué es una maloclusión
Cuando la mordida encaja bien, los dientes de arriba cubren un poco a los de abajo por delante y también por los lados. Al cerrar, las muelas engranan entre sí, como dos piezas que buscan su sitio. Los dientes reparten la fuerza al masticar y nada roza donde no debe.
Una maloclusión es, simplemente, una mordida que no encaja del todo así. No es una enfermedad en sí misma, sino una forma de morder que se aparta de lo esperado. La boca puede funcionar durante años con una maloclusión sin que la persona le dé importancia.
Lo importante es que hay grados. Muchas maloclusiones son leves y apenas tienen consecuencias, más allá de lo estético. Otras sí influyen: dificultan masticar, hacen que los dientes se desgasten de forma desigual o cargan la articulación de la mandíbula.
Los tipos de mordida más frecuentes
No hay una sola forma de que la mordida no encaje. Estos son los patrones que vemos más a menudo. Tócalos en el esquema de perfil para ver cómo se colocan los dientes en cada caso.
Toca cada tipo y mira cómo encaja
Mordida que encaja
Los dientes de arriba cubren ligeramente a los de abajo y las muelas engranan al cerrar. La fuerza se reparte bien y los bordes no chocan entre sí.
Mordida profunda
Los dientes de arriba tapan demasiado a los de abajo, a veces casi por completo. Los de abajo pueden llegar a tocar la encía de detrás de los de arriba y es fácil que aparezca desgaste con el tiempo.
Mordida abierta
Al cerrar queda un hueco entre los dientes de delante, que no llegan a tocarse. Cuesta cortar los alimentos con ellos y suele relacionarse con ciertos hábitos, como el chupete o el dedo mantenidos mucho tiempo.
Resalte o clase II
Los dientes de arriba quedan muy por delante de los de abajo, lo que a veces se nota como dientes salidos. A menudo el motivo es que la mandíbula está situada algo más atrás de lo habitual.
Invertida o clase III
Aquí ocurre lo contrario: los dientes de abajo quedan por delante de los de arriba al cerrar. Suele deberse a una mandíbula adelantada o a un maxilar superior corto.
Hay otro patrón frecuente, la mordida cruzada: algunos dientes de arriba muerden por dentro de los de abajo, ya sea en un lado o en la zona de delante. Y conviene saber algo: en la práctica, lo habitual es que varios de estos tipos se combinen en una misma boca.
Por qué la mordida no encaja
Las razones suelen mezclarse, pero estas son las principales.
Tamaño y forma de los maxilares
Gran parte de cómo encaja la mordida viene del tamaño de los huesos y de los dientes, que se heredan. Si el maxilar y la mandíbula no crecen en proporción, o los dientes son grandes para el sitio que tienen, la mordida se resiente.
Chupete, dedo y forma de tragar
El chupete o el dedo mantenidos más allá de cierta edad empujan los dientes y el hueso, que todavía es moldeable. Una forma de tragar en la que la lengua empuja hacia delante tiene un efecto parecido.
Respirar por la boca
Cuando se respira por la boca de forma habitual, la lengua baja y la boca queda abierta muchas horas. Eso cambia cómo crece el paladar y cómo se colocan los dientes de arriba.
Dientes de leche perdidos pronto
Los dientes de leche guardan el sitio a los definitivos. Si uno se pierde antes de tiempo, por una caries o un golpe, los vecinos se mueven hacia ese hueco y el definitivo puede quedarse sin espacio.
Piezas perdidas en el adulto
En el adulto, perder una pieza y no reponerla también cambia la mordida. Los dientes de al lado se inclinan hacia el hueco y el de enfrente, al no tener con quién morder, baja o sube buscándolo.
La mordida en niños, adolescentes y adultos
Conviene una primera revisión de ortodoncia cuando el niño todavía es pequeño, hacia los primeros años de colegio. No para poner aparato ya, sino para ver cómo crece y aprovechar ese crecimiento si hiciera falta guiarlo.
En el adulto también se trata la mordida, y mucho. El hueso ya no crece, así que no se puede guiar el crecimiento, pero los dientes se siguen moviendo igual que a cualquier edad. El planteamiento cambia, no la posibilidad.

Mueve la edad de la sonrisa
Dientes de leche
Es el momento de vigilar hábitos como el chupete o el dedo y de fijarse en si respira por la boca.
Recambio de dientes
Con dientes de leche y definitivos a la vez, es cuando la ortodoncia interceptiva puede guiar el crecimiento de los huesos.
Adolescentes y adultos
Los dientes se mueven a cualquier edad; los casos en los que el desajuste es del hueso se valoran aparte.
¿Cuándo conviene revisar la mordida?
No hace falta esperar a que algo duela para mirar cómo encaja la mordida. Estas señales son un buen motivo para pasar a revisarla con calma.
Marca lo que te suene
Si no marcas ninguna, lo más probable es que tu mordida funcione bien. Si aun así hay algo estético que te preocupa, puedes comentarlo en una revisión.
Una o dos señales no significan un problema grande, pero sí merece la pena mirarlo. Una revisión aclara si conviene hacer algo o solo seguir atentos.
Si marcas tres o más, es buen momento para una valoración sin dejarlo pasar. Así se ve qué está pasando y qué opciones hay.
En los niños, además, señales como respirar por la boca, roncar o mantener el chupete o el dedo son también un buen motivo para una revisión, aunque los dientes parezcan estar bien.
Cómo se corrige una maloclusión
No hay una única respuesta. Depende de la edad, del tipo de mordida y de si el origen está en los dientes o en el hueso. Por eso, antes de nada, se hace un estudio con fotos, radiografías y escáner para decidir con criterio.
Elige el caso que más se parece al tuyo
Se puede guiar el crecimiento de los huesos mientras aún es moldeable.
Ver cómo se guía el crecimientoCuando el desajuste es de la posición de los dientes, se mueven hasta que encajen.
Ver la ortodonciaEn algunos casos esqueléticos marcados, la ortodoncia se valora junto con cirugía por el especialista.
Ver el tratamiento combinadoOrientación general: qué vía encaja se decide con la valoración delante.
Guiar el crecimiento en niños
Cuando el niño está creciendo, se puede aprovechar ese crecimiento con ortodoncia interceptiva. Son aparatos de ortopedia, como los expansores del paladar, que ayudan a que los huesos tengan el tamaño y la posición adecuados.
En algunos casos, como una mordida invertida con el maxilar corto, se usa una máscara facial para favorecer su crecimiento hacia delante. A veces, pasados unos años, hace falta una segunda fase para terminar de colocar los dientes.
Brackets o alineadores
Cuando el tema está en la posición de los dientes, se mueven poco a poco hasta que encajen. Se puede hacer con brackets o con alineadores transparentes, y la elección depende del caso y de lo que prefieras tú.
Al terminar viene la retención: unos retenedores que mantienen los dientes en su sitio mientras el hueso se asienta. Qué opción encaja mejor en tu caso lo repasamos en la consulta.

Arrastra para ver cuánto cubren
El esquema enseña de frente cuánto tapan los dientes de arriba a los de abajo. Es orientativo y no sustituye una valoración.
Ortodoncia y cirugía de los maxilares
En algunos casos esqueléticos marcados del adulto, cuando el desajuste es claramente del hueso, la ortodoncia por sí sola no basta. Entonces se valora combinarla con cirugía de los maxilares, siempre de la mano del especialista en cirugía maxilofacial, que decide si está indicada en tu caso.
Además, al corregir la mordida se atiende lo que suele ir asociado: el desgaste de los dientes, el bruxismo o los chasquidos de la mandíbula. El resultado depende de la valoración individual de cada persona.
Tres ideas que oímos en consulta
En resumen
Que la mordida encaje significa que los dientes de arriba cubren un poco a los de abajo y las muelas engranan. Cuando no es así, hablamos de maloclusión: profunda, abierta, resalte o clase II, invertida o clase III, y cruzada. No es una enfermedad, tiene grados y a menudo se combinan varios tipos.
Para salir de dudas, lo que ayuda es verlo con calma. Si quieres, pide una cita de valoración en la clínica dental Escanilla Casal, en Mollet del Vallès, y lo miramos contigo.
Preguntas frecuentes sobre los tipos de mordida
En la clase II (resalte), los dientes de arriba quedan por delante de los de abajo, a menudo con la mandíbula algo retrasada. En la clase III (mordida invertida) son los de abajo los que quedan por delante. Son patrones contrarios.
En el niño, mientras el hueso crece, a veces se puede guiar ese crecimiento con ortodoncia interceptiva. En el adulto también se trata, aunque el planteamiento cambia. Lo adecuado en cada caso se ve en la valoración.
Puede hacerlo si los dientes de abajo rozan la encía o si aparece desgaste con el tiempo. No siempre da síntomas, por eso conviene revisarla si notas algo. La decisión de tratar depende de cada caso.
En muchos casos de posición de los dientes sí es una opción, y en otros se plantean los brackets. Depende del tipo de mordida y de su complejidad. En el estudio se ve qué conviene en tu caso.
No. Muchos casos se resuelven solo con ortodoncia. La cirugía de los maxilares se reserva para algunos casos esqueléticos marcados del adulto y la valora el especialista en cirugía maxilofacial.
Escanilla Casal, Mollet del Vallès
Miremos juntos cómo encaja tu mordida
Si algo de lo que has leído te suena, no hace falta que lo resuelvas solo. Pide una cita de valoración en Mollet del Vallès y lo vemos contigo con calma.
- Dónde
- Av. Burgos 21, 2º 1ª, 08100 Mollet del Vallès
- Teléfono
- 935 93 44 54
- Cita
- Valoración en la clínica, sin compromiso de tratamiento
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